Tomás González, portavoz de los vecinos afectados por los derribos de las casas del poblado marinero de Cho Vito (Candelaria), analizó la actualidad de esta problemática que vuelve a amenazar a sus viviendas y asegura que se debe a que los vecinos se han hecho fuertes en Europa, evidenciando que la actuación de Costas en el poblado fue desmedida y abusiva, algo que las autoridades estatales no les perdonan, de ahí que traten de poner en marcha esta venganza, porque la intención es cargarse la voz de Cho Vito para tener vía libre para seguir adelante con nuevas actuaciones.
Tomás González agradeció en primer lugar las palabras de ánimo y apoyo que Carmen Nieves Gaspar, alcaldesa de Granadilla, brindara en Radio San Borondón hacia la causa de los habitantes de este barrio marinero y dijo que ojalá los representantes del resto de municipios de Canarias se comportara de la misma forma en que lo ha hecho esta dirigente del municipio sureño, porque con sus palabras ha demostrado que tiene la dignidad de enfrentarse a su partido político en contra del puerto de Granadilla y en defensa del hotel del Médano y del poblado de Cho Vito, algo que la dignifica como persona.
Dijo que lo expresado por Carmen Nieves Gaspar se une a muchas otras declaraciones institucionales de municipios españoles costeros en donde se pone de manifiesto que lo que Costas pretende hacer con Cho Vito es el agravio más indecente que se puede hacer en un Estado de derecho contra las personas.
Explica que el comité de crisis conformado nada más conocerse la nueva amenaza de derribos que corre lo que queda en pie de Cho Vito ha estado trabajando incansablemente en la estrategia a seguir para defender no sólo su patrimonio, sino su dignidad y derechos como ciudadanos.
González tras afirmar que Costas podrá acabar con Cho Vito, aunque personalmente no lo cree, pero no con la dignidad de sus habitantes, dicho lo cual, en una reflexión dirigida al mundo político, social, económico, cultural e intelectual de las islas, dijo que no podemos permitirnos el lujo los canarios de vivir otro 7 de octubre (2008, fecha en la que se produjo la primea oleada de derribos por la fuerza de las viviendas de este barrio) en ningún lugar del archipiélago.
Advierte que el presidente de Canarias, Paulino Rivero, el presidente del cabildo de Tenerife, Ricardo Melchior, los parlamentarios canarios en el Congreso, dirigentes del PP y del PSOE, como Spínola, en las instituciones de las islas deben prestar atención a la importancia que este tema tiene, porque el problema de Cho Vito se vuelve a repetir y si eso lo permiten y no lo remedian, dando a los habitantes una salida digna, se les puede complicar mucho las cosas en el futuro, insistiendo en que el mensaje va dirigido a los dirigentes de todo el arco político de las islas.
El portavoz de los afectados de Cho Vito señala que los vecinos insisten en que se están vulnerando muchísimas cuestiones, entre otras, la Comisión bilateral Canarias-Estado, el tema judicial español, por qué predomina la política de Estado sobre una decisión judicial, pero también se pisotea el derecho a una vivienda digna (artículo 47 de la constitución española), el derecho a disfrutar las personas de bien de la vida en libertad, puesto que no pueden seguir perdiendo la vida día tras día con esta angustiosa situación que no les permite desde hace años vivir en paz.
Tomás González teme que si alguien no lo remedia, el próximo 20 de septiembre volveremos a presenciar la misma situación vivida el 7 de octubre de 2008 en Cho Vito para mal ejemplo de los políticos canarios, españoles y europeos, sin embargo espera que la tragedia vivida no se repita porque los responsables de esta injusticia tendrán que acarrear con las consecuencias colaterales que puedan suceder en caso de que palas y policías irrumpan por la fuerza en Cho Vito.